Empezando una aventura – 3. Emprender

Qué bien suena eso

Emprender. Suena importante. Suena a éxito. A que todo te va a ir bien. A que lo vas a petar!

Para mí es otra cosa (aparte de lo anterior… yo también quiero petarlo). Es más un concepto de libertad. Y de creatividad. Para mí es un ideal, posiblemente absurdo, en el que puedes hacer lo que quieras. Todas las decisiones son tuyas y no estás atado a nada. Eres libre para crear. Y yo, sin ser un genio creativo, estoy seducido por ese ideal.

La realidad es otra

Será otra. Por ahora quiero seguir pensando que hago lo que hago porque quiero y porque puedo.

Cuando dejé Ar3D les dije que lo hacía por varias razones. La principal era porque sentía que estaba preparado para aportar mi visión a nuestro mercado. Sentía que había aprendido casi todo lo necesario para empezar a pelearme con el mundo y no fallecer en el intento. Había mejorado mis habilidades, aprendido otras nuevas, había hecho contactos y tratado con clientes de todo tipo. Había hecho presupuestos, recibido críticas y felicitaciones y sobre todo, me encantaba lo que hacía y quería seguir mejorando cada día.

Una gran parte del trabajo que realizábamos se centraba en crear imágenes de productos; principalmente mamparas de ducha y muebles de baño. Hacíamos muchos catálogos y trabajábamos con importantes fabricantes nacionales. Era el sustento principal de la empresa y nos habíamos creado un nombre en el sector. También hacíamos imágenes de edificios. De Arquitectura. Y eso era lo que más me gustaba.

Muebles Navamuel 04
Muebles de baño Navamuel. Imagen para Ar3D

Soy Arquitecto. No he construido nada, pero lo soy. Hacer 3D no es ser menos Arquitecto que nadie. Es otra forma de aportar tus conocimientos. Y eso es lo que quiero seguir haciendo. Seguir haciendo imágenes de proyectos interesantes. Seguir formando parte de equipos de trabajo multidisciplinares. Colaborar en proyectos en los que no podría hacerlo de otra forma. Y como siempre, aportar; crear algo y ofrecer un punto de vista diferente e interesante.

Así que decidí emprender

Decidí tomar mi camino. Dejé un trabajo bastante estable, en el que me sentía querido y hacía cosas que me gustaban, pero que no llenaba esas ganas de aventura y libertad que siempre he tenido.

Y decidí hacerlo por el camino que sabía. Ofreciendo lo que hacía. Mostrando mis ideas a un mercado en constante crecimiento. Lanzando mi marca personal y profesional para darme a conocer en el sector. Todo ello con el objetivo de encontrar clientes que apuesten por mí y me permitan desarrollar mi talento.

Empezar como profesional autónomo (si dices freelance, molas más…) desde abajo y crecer es algo muy duro, pero que me hacía especial ilusión. Para emprender hacen faltan muchas cosas. Muchas. Lo que no hace falta es miedo. No hace falta, de veras, porque si no, no haces nada. Soy joven (un chavalín alocado!) y me he dado cuenta de que es, ahora, el momento de hacer las cosas que quieres. No tienes nada. No tienes nada que perder. Y sí mucho que ofrecer. Estás preparado, sabes que puedes hacer lo que te propongas y tienes ganas. ¿Por qué no? ¡Venga, al lío!

Siempre se dice que el tiempo dirá. Que se verá qué pasa al final con las aventuras. Bueno. Quiero pensar que el tiempo no va a decidir por mí. Que no va a ser el juez de mi aventura. Que va va a ser un aliado y una base en la que apoyarse para mirar al futuro con ganas y al pasado con satisfacción.

*Foto cabecera: Ar3D

 

Sigue las anteriores entradas

Empezando una aventura – 1. Introducción

Empezando una aventura – 2. Tomar una decisión